Crónica

UEFA EUROPA LEAGUE: FC DNIPRO-SEVILLA (2-3)

El Sevilla se corona de nuevo en Europa, tras someter a un correoso Dnipro, que comenzó ganando muy pronto. Krychowiak logró un empate clave y Bacca fulminó a los ucranianos con un doblete que le encumbra. Leyenda inagotable, el Sevilla renovó su idilio permanente con la Europa League.

Jugadores celebran Copa UEFA 2015

El Sevilla FC lo hizo una vez más. Lo hizo incluso comenzando perdiendo, incluso sin jugar su mejor partido, demasiado agarrotado, demasiado impreciso en varias fases del juego. Qué importa. Lo volvió a hacer. Volvió a coronarse en Europa, renovó los votos con su amor verdadero, como rezaba el tifo que se desplegaba en las gradas de Varsovia, con ese abuelo que abrazaba a la vez el escudo del grande de Andalucía y la copa más querida, porque ambas realidades son una misma cosa, porque la Europa League es al Sevilla FC lo que el Sevilla FC a la Europa League, pasión recíproca y eterna en una década prodigiosa.

Cuatro títulos bajo un mismo nombre, cuatro. 2006, 2007, 2014 y 2015… Prestigio y leyenda, tetracampeón, por la gracia del empuje de Krychowiak, cuando peor pintaban las cosas, y por la definición de un Bacca en estado de gloria, que dio su sitio al campeón.

Si el paraíso existe, seguramente será algo parecido a lo que hoy vive el Sevilla. Días de vinos y rosas en un mes de mayo, el de las copas, en la que todo se tiñó de rojo pasión y triunfos que hacen de Nervión una fuente inagotable de felicidad. 

Jugada partido final UEFA 2015
Reyes en partido final UEFA 2015
Afición en el partido final UEFA 2015
Unai Emery celebra la copa UEFA 2015
Once inicial partido final UEFA 2015
Sergio Rico en partido final UEFA 2015
Krychowiak celebra la copa UEFA 2015
Emery y Castro con la copa UEFA 2015

Y eso que el choque no comenzó de la mejor forma. La primera parte, de hecho, fue una locura, con fases de dominio alternas y mucha pegada de los ucranianos, que llegaron tres veces e hicieron dos goles. El partido se puso feo muy pronto. El Dnipro no se anduvo por las ramas y Kalinic culminó con un cabezazo inapelable una jugada que él mismo inicio anticipándose por arriba a Kolo.

La cuesta se empinaba demasiado rápido, pero el Sevilla en el peor momento tiró de galones y demostró por qué era el actual campeón del torneo. Primero tomó la pelota y después se armó de paciencia para tirar la muralla que plantaron los ucranianos. Tras varias con mucho peligro, sobre todo un cabezazo de Krychowiak al bote de un córner, se logró la igualada, gracias al persistente polaco, que hizo buena una magnífica dejada de Bacca, tras uno de los muchos saques de esquina del Sevilla. Se la acomodó con la izquierda y definió con la diestra, como un verdadero matador.  

El dúo Reyes-Bacca

El empate lanzó al Sevilla, que era mucho más que su rival y plasmaba esa teórica superioridad que se le presuponía en la previa. Una maravilla de Reyes fue aprovechada por Bacca, que tras quebrar a Boyko puso el partido en suerte. 1-2 y situación aparentemente controlada. O eso es lo que debería haber sido, porque el Sevilla se dejó ir en el tramo final del descanso y el Dnipro, sin hacer nada del otro mundo, empujó lo suyo. Sergio Rico salvó el empate con la yema de los dedos en el 36, pero nada pudo hacer con una falta que Rotan puso adentro desde 22 metros valiéndose de una ejecución formidable. Instantes antes el Sevilla había tenido el tercero, con una clarísima contra que se perdió con un disparo de Aleix Vidal arriba.

El choque llegaba al descanso con un extraño dos a dos, con la sensación de que el Sevilla era mejor, pero que se había dejado sorprender, tanto al principio como al final, por un rival que se mostraba tremendamente eficaz. Demasiada adrenalina, en definitiva, para un encuentro que el Sevilla, sobre todo a raíz del segundo tanto debía haber encauzado con la solidez y firmeza que le caracteriza. Pero no fue así, y en la reanudación el choque discurría por el mismo cauce de imprecisiones, con el Dnipro muy vivo y los hombres de Unai visiblemente incómodos ante el recurrente pelotazo arriba de los ucranianos a la espera de un error de los nervionenses. Emery buscó la solución sacando a Coke por Reyes y adelantando a Aleix en la derecha, con el fin de lograr un punto más de seguridad. Y el cambio, sin duda, tuvo su efecto inmediato, porque el Sevilla gobernó mejor los tiempos desde entonces.

Más Europas League que nadie. Eterna leyenda. Eterna grandeza. Pero sobre todo, eterno campeón

El choque entró en su última media hora en un clima de incertidumbre en el que el Dnipro se manejaba mejor, aunque lo cierto es que las ocasiones, a diferencia de la primera mitad, apenas aparecían, si bien el Sevilla, a base de saque de esquinas le metía el miedo en el cuerpo a los ucranianos.  Sin embargo, todo era demasiado confuso hasta que Carlos Bacca en el minuto 73 dijo basta, letal como los muy grandes, tras quedarse solo gracias a un providencial toque de Vitolo. El gol del colombiano, que tuvo su inicio en una jugada repleta de desatinos propios y extraños, despertaba a los ocho mil sevillistas que ya veían cerca la gloria de la cuarta. Pero también el Dnipro recobraba ánimo y se lanzaba a por la heroica.

Sin embargo, esta vez sí, el Sevilla saco pecho y mostró su oficio de grande. De hecho, estuvo más cerca el cuarto que el empate. El Dnipro hizo lo que pudo, pero fue insuficiente. El descuento fue largo, muy largo, pero el campeón resistió sin dobleces. Y con el pitido final se dispararon las emociones. El campeones, campeones se hizo con el Estadio Nacional de Varsovia. El Sevilla, una vez más, el Sevilla, sí, ese que deambuló por el desierto de la mediocridad durante más de cinco décadas, lo había vuelto a hacer. Cuatro Europas League. Más Europas League que nadie. Eterna leyenda. Eterna grandeza. Pero sobre todo, eterno campeón.

FICHA DEL ENCUENTRO

2. DNIPRO: Boyko, Douglas, Fedetskiy, Kankava (Shakhov, min. 85), Léo Matos, Cheberyachko, Fedorchuk (Bezus, min. 67), Rotan, Kalinic (Seleznyov, min. 77), Konoplyanka y Matheus.


3. SEVILLA FC: Sergio Rico; Aleix Vidal, Dani Carriço, Kolodziejczak, Trémoulinas, Mbia, Krychowiak, Reyes (Coke, min. 57), Éver Banega (Iborra, min. 87), Vitolo y Bacca (Gameiro, min. 81).


GOLES: 1-0, min. 7: Kalinic. 1-1, min. 28: Krychowiak. 1-2, min. 31: Bacca. 2-2, min. 44: Rotan. 2-3, min. 73: Bacca.


ARBITRAJE: Martin Atkinson (Inglaterra). Amonestó por parte del Dnipro a Kankava (min. 17), Kalinic (min. 45+1), Bezus (min. 70), Rotan (min. 75) y Leo Matos (min. 83), y por el Sevilla a Krychowiak (46+), Carriço (min. 62) y Bacca (min. 74).


INCIDENCIAS: Final de la Liga Europa 2015 disputada en el Estadio Nacional de Varsovia ante unos 56.000 espectadores que llenaron prácticamente el graderío. Césped en perfectas condiciones.